jueves, mayo 17, 2007

Buses para animales en Buenos Aires

Seguramente muchos habrán soportado la tortura de tener que subir a
uno de los modelos "bajos" de buses que hoy son mayoría en casi todas
las líneas de la ciudad. Han sido diseñados con el claro propósito de
procurar a los sufridos pasajeros el máximo posible de incomodidad.
Para empezar, el hecho de que los asientos están distribuidos en hileras
de a dos, implica que el espacio entre un par de asientos y el del otro
lado es suficiente para un solo pasajero parado en el pasillo, siempre
que no sea muy corpulento,porque en ese caso inevitablemente viajará
con la panza apoyada contra otro pasajero. Obviamente,una persona
parada en el pasillo es suficiente para impedir que alguien ubicado
antes o después pueda moverse. Los asientos están diseñados para
gente muy delgada y pequeña. Una persona de trasero considerable
ocupará su asiento y buena parte del otro,de modo que quien quiera
sentarse a su lado tendrá que hacerlo con medio culo afuera. Hay
espacios largos sin soporte alguno al que sujetarse,salvo unas anillas que cuelgan de una barra horizontal, la que está ubicada a unos 2 metros
de altura.Nadie más bajo de 1.80 metros puede llegar con sus brazos
a dicha barra. Para correrse a lo largo del pasillo es inevitable empujar
a todo el mundo y hacerlo aplastarse contra los pasajeros sentados.
Quien tenga la desgracia de viajar a cierta distancia de la puerta de
descenso,deberá comenzar a empujar a los demás al menos dos paradas
antes del lugar en que quiera bajar,porque de lo contrario no llegará a
tiempo a la puerta.
En resumen, una mierda completa y absoluta, planeada para el transporte
de animales,y que por ello se usa para los habitantes de la ciudad,a los
que nuestros preclaros gobernantes consideran no más merecedores de
respeto que las vacas que llevan al matadero.

domingo, mayo 13, 2007

maten a las ideologías

SS Ratzinger acaba de pedir a los obispos de latinoamérica que dejen de
lado la política y se dediquen a lo suyo (de ellos). Le faltó decir que él y los buitres del Vaticano son los únicos que se ocupan de las cuestiones políticas.
Dijo que la iglesia católica no es una ideología, Es cierto, no es una ideología;
es una porquería.